Las escuelas populares son organizaciones de base para la educación de personas adultas, el aprendizaje colectivo y la transformación social.

Un poco de historia

Escuela Popular de Oporto: construir la alternativa

ESCUELA POPULAR DE OPORTO: 30 AÑOS DE HISTORIA

 

Es difícil en el pequeño espacio de que disponemos, hacer un resumen de los 30 años de vida de la Escuela Popular de Oporto, pero vamos a intentarlo, aunque sea a grandes pinceladas.

Queremos destacar, que el nacimiento de la escuela es una iniciativa popular, nace del pueblo, un grupo de personas tomamos conciencia de los perjuicios que había causado la desaparición de la cultura popular, se estaba primando el folclorismo, pero con la dictadura había desaparecido la iniciativa del asociacionismo y la participación, se había borrado la labor desarrollada por las universidades populares y desaparecido los grupos que recorrían pueblos y barrios acercando la cultura a los más desfavorecidos.

Una sociedad injusta donde muchas personas adultas se encontraban sin el certificado de estudios primarios o el graduado escolar, que por otra parte cada vez se hacía más imprescindibles para acceder a un puesto de trabajo. Dentro de este contexto fue como detectamos que en nuestro barrio había muchas personas que no sabían leer ni escribir.

 

En los años 1973/74 a pesar de las dificultades políticas existentes, nos reunimos un pequeño grupo de personas en unos locales de la antigua parroquia Virgen de las Gracias, unos sótanos de la calle Dr. Espina y se va tomando el compromiso de buscar la forma de poner en práctica lo que en teoría pensábamos que debería ser una Escuela Popular.

La ocasión surge y en octubre de 1975 empezamos en el colegio de San Vicente de Paúl, donde se siguen realizando nuestras actividades, los cursos de Alfabetización, Cultura General y Graduado Escolar.

En los últimos años de la década de los 70 se obtienen los primeros títulos de Graduado Escolar y Certificado de Estudios Primarios, se convive y se celebran las fiestas de navidad y fin de curso y las excursiones al final de cada año lectivo, comienza también el grupo de Acceso a la Universidad a Distancia.

En la década de los 80 se va consolidando la escuela, se crean los grupos de Avance (Neolectores) y Preacceso a la UNED, curso creado en la escuela para intentar en dos años, y no en uno, el paso del Graduado Escolar a la Universidad.

Vemos que nuestra idea de educación integral se va desarrollando y aparecen los talleres más diversos, unos por iniciativa de las alumnas que han hecho en nuestra escuela el Graduado Escolar y otros promovidos por otras personas que llegan a la escuela. Así, se desarrollan talleres de contabilidad, averías del automóvil, pintura, dibujo, manualidades, corte y confección, yoga, expresión corporal, historia del arte, cerámica, etc, etc, haciendo posible unos de los axiomas de la Educación Popular: todos enseñamos todos aprendemos.

La Comunidad de Madrid apoya la publicación del libro “Rastros”, del que se hacen dos ediciones. Lecturas para personas adultas en el nivel de Neolectores pensadas y seleccionadas por monitores de la escuela.

En el curso 1984/5 la Comunidad de Madrid nos da la primera subvención para los cursos de Educación de Adultos.

La escuela empieza a crecer en número y para dotar de recursos a los monitores nuevos que van llegando, se empiezan a organizar encuentros de formación, una o dos veces cada curso, en sesiones de fin de semana, dónde vamos perfilando el qué y el cómo deben ser las tareas a realizar en una escuela popular.

Nace la biblioteca de la escuela, que en sus comienzos se hace con aportación de libros por parte de todos, y las primeras Jornadas Culturales que desde ese momento no se dejado de celebrar. Los tres últimos días de cada trimestre las clases habituales se suspenden y  se organizan actos que tienen como fin la formación integral de todos nosotros, de todos los que formamos la escuela: coloquios, conferencias, mesas redondas, actuaciones musicales, cuenta cuentos, etc. con temas de actualidad o de interés general. Para estas actividades conseguimos personas de fuera de la escuela, o grupos de la escuela que se responsabilizan de una actuación en concreto.

Al final de la década de los 80, la Escuela ya la forma más de 400 personas, lo que hace necesario montar distintas comisiones de trabajo (Pedagógica, actividades culturales, secretaría, de la mujer, exteriores, BIC, matemáticas, lengua, sociales). Son tiempos dónde la Educación de Personas Adultas se empieza a desarrollar débilmente en nuestro país y la escuela, ya con más de 10 años de rodaje tiene mucho que decir en los foros estatales. En nuestra escuela desaparecen las asignaturas de los cursos y se tiende hacia una enseñanza globalizada, que intenta comprender el mundo que nos rodea.

En esta línea, y ya en la década de los 90, la Comunidad de Madrid nos edita el libro “Módulos” para Cultura General, el libro íntegro esta realizado por un grupo de monitoras y monitores de la escuela tanto el texto como los dibujos.

También al comienzo de esta década, el Ministerio de Educación y Ciencia nos concede un diploma por la labor realizada en alfabetización de Adultos (1991) y en 1993 conseguimos el tercer premio del concurso “Miguel Hernández” por el proyecto presentado sobre Educación de Adultos.

Por esa misma época nos conceden el título de Centro para expedir el título de Graduado Escolar y el Certificado de Estudios Primarios.

En un intento de formar parte activa del tejido asociativo, la escuela participa en la creación de la FEPAM (Federación de Escuelas Populares de Madrid) y de FAEA (Federación Estatal de Educadores de Adultos).

A mediados de los años 90 se detecta el creciente número de inmigrantes en el barrio, surge entre nosotros la preocupación por una de las necesidades que tiene este colectivo, el aprendizaje de nuestro idioma y empezamos ésta nueva actividad: los cursos de español para inmigrantes.

A finales de la década desaparece el Graduado Escolar y surge la ESO. Por las necesidades de espacio que tiene, y además por la puesta en marcha en nuestro entorno de centros oficiales de Comunidad de Madrid y del Ministerio, decidimos no entrar en esta actividad y potenciamos los cursos de Cultura y Básicos (Alfabetización y Neolectores).

Se acaba el siglo XX y empieza el nuevo siglo con las actividades que todos los que estamos en la escuela vamos conociendo día a día, el número de personas que asisten a la escuela se estabiliza aunque con un ligero ascenso cada año hasta llegar a este curso dónde hubo 480 inscripciones y colaboran cerca de 55 monitores, con tres cursos y 16 talleres (Ver BIC anterior).

Los cursos de Cultura General y Cursos Básicos trabajan en las clases sobre módulos de enseñanza globalizada que el grupo de monitoras realizan.

El español para inmigrantes tiene en la actualidad cuatro niveles distintos de aprendizaje del idioma, por nuestra escuela han pasado personas de 32 países.

A nuevas necesidades surgidas en el barrio vamos poniendo en marcha nuevas actividades, las últimas han sido los talleres de Memoria, Risoterapia y Autoestima y Taichi. El año pasado se editó el tercer libro elaborado desde la escuela, esta vez de Matemáticas: “Matemáticas críticas y transformadoras para la educación de personas adultas”.

 

No podemos terminar esta historia sin agradecer a las personas e instituciones que la han hecho esto posible. Gracias a la Comunidad de Hijas de la Caridad del colegio de San Vicente de Paúl, en cuyo colegio de la calle Elvas 2 se desarrollan la mayor parte de nuestras actividades, sin su apoyo y sin estos locales la escuela no existiría. Gracias a todos los monitores y monitoras que estos 30 años han estado al frente de los distintos cursos y talleres y actividades de forma totalmente voluntaria y desinteresada. A las personas de la parroquia Virgen de las Gracias, hoy desaparecida pero no olvidamos que en sus locales empezaron las primera actividades y fue el embrión de la escuela. A la dirección del EPA de Oporto que durante unos años nos cedió parte de sus locales para realizar diversos cursos y talleres. A la Comunidad Autónoma de Madrid por su colaboración económica y aliento al editarnos “Rastros” y ”Módulo”. Y sobre todo a todas las alumnas y alumnos que han pasado por la escuela a lo largo de estos 30 años.

 

Que todos los que estamos actualmente en la escuela nos empeñemos en colaborar para que siga siendo centro de educación integral, liberadora, participativa, no elitista, un lugar de encuentro, de interculturalidad. Que esto sea nuestra colaboración a una sociedad más libre y democrática.

 

Miguel Muñoz

ESCUELA POPULAR DE OPORTO, CONSTRUIR LA ALTERNATIVA

A continuación reproducimos algunas líneas que aparecen en una publicación editada por la escuela a finales de los ochenta, dónde aparece el pensamiento, los intereses y la ideología que desde el principio nos ha guiado. Lamentablemente aunque el tiempo ha pasado, lo que se dice y los argumentos que se dan el texto siguen vigentes.

1.

Las carencias en educación básica levantan barreras para vivir en la ciudad. Se hace difícil, a veces imposible, acceder a un puesto de trabajo, ser miembro de la junta directiva de una asociación, moverse con autonomía en los transportes públicos, discutir los problemas de la comunidad de vecinos, enviar un fax.

Todo esto se traduce en miedo a enfrentarse a situaciones nuevas, dificultad para comprender los códigos del poder, restricción del acceso a las redes de comunicación, etc. Las carencias en educación básica suponen una evidente disminución de la capacidad de participar e intervenir en el mundo que nos rodea.

¿Sabías que 1 de cada 4 personas que ves por la calle no sabe lo que es un logotipo?¿Y que más de el 50% de las personas que ves por la calle no entiende una película subtitulada?¿Y que 6 de cada 10 personas de la región de Madrid carecen de los conocimientos equivalentes a la titulación básica?

El analfabetismo y las carencias educativas básicas alcanzan a un 80% de la población mundial. Aunque parezca sorprendente, cada vez hay más personas analfabetas. El analfabetismo aumenta cada año en torno a 5 millones de personas en el mundo. Tres cuartas partes son mujeres.

La cultura es una de las llaves para cambiar el mundo. La educación puede favorecer el desarrollo de la cultura.

2.

En todo este marco global, la educación apunta hacia la formación de personal especializado para incorporarse a un mundo productivo de necesidades faltas y prioridades erradas.

Desde la primera incorporación de niños y niñas al sistema educativo, se educa para la producción; aunque no se sepa para qué, aunque el sistema de producción no siempre mejore la calidad de vida real de la totalidad de los habitantes. La educación se usa para reproducir las desigualdades.

Aumenta la privatización y especialización de las ofertas de formación y una parte creciente de la educación se convierte en mercancía de lujo dirigida a favorecer la supervivencia de los más y mejor preparados. Se favorece la educación de personas adultas a distancia porque se consideran caros los costes de la educación básica presencial.

La educación popular se ocupa del desarrollo de las personas y las comunidades y sus necesidades, mas allá de los dictámenes del aparato productivo y el capital que lo controla.

3.

Las Escuelas Populares de Madrid entienden la educación como un proyecto de transformación de la realidad. Ambos, el proyecto y la realidad, son mucho más que una pequeña escuela de un barrio.

Son una alternativa y una iniciativa de solidaridad desde la gente que se identifica con un modelo de desarrollo diferente. Este modelo debe priorizar las reacciones de equidad y armonía con el medio ambiente y entre las personas.

Apostamos por una forma de organización colectiva para dar respuestas a problemas básicos; y además, aprender a organizarse con este aprendizaje.

La Escuela Popular de Oporto es una organización horizontal, asociativa y popular.